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Los mercados en medio de la agitación en Oriente Medio, la incertidumbre es el tema principal.
El sábado pasado, la administración Trump en Estados Unidos, en colaboración con Israel, atacó a los líderes políticos de Irán y mató al ayatolá Jamenei. Irán ha llevado a cabo ataques de represalia. Ambas partes están mostrando posturas beligerantes, con el potencial de que el conflicto se extienda por todo Oriente Medio. La resolución sigue siendo difícil de alcanzar.
Los mercados se inclinaban por un escenario en el que la tercera ronda de negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán evitaría de alguna manera el estancamiento y continuaría. Sin embargo, la realidad ha resultado ser dura. En cuanto al mercado de divisas, tras abrir la semana con una brecha a favor del dólar en la sesión de Oceanía, los movimientos se han estabilizado desde entonces.
No obstante, el índice del dólar se mantiene en un nivel más fuerte que el del fin de semana pasado. Además, aunque los futuros del crudo se han detenido tras el repunte provocado por las tensiones en Oriente Medio, siguen siendo elevados, por lo que persiste la cautela. De cara al futuro, el riesgo de una mayor escalada de las hostilidades entre ambas partes significa que es probable que se mantenga la fuerte presión para la compra del dólar como valor refugio.
Si surgen indicios de que la situación se encamina hacia una resolución, cabe esperar ajustes en las posiciones, lo que requiere un seguimiento atento de la evolución de las noticias por el momento. A medio plazo, se espera un aumento de las presiones inflacionistas a nivel mundial, impulsadas por los altos precios del petróleo y las interrupciones en la cadena de suministro. También hay que tener en cuenta el riesgo de que el impacto sea mayor que al inicio de la guerra de Ucrania. Se espera con gran interés una resolución temprana de la situación.