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La situación en Oriente Medio vuelve a ser tensa. ¿Es acertado comprar dólares en caso de crisis?

Se ha informado de que Estados Unidos ha rechazado las condiciones de alto el fuego propuestas por Irán, lo que ha reavivado la compra de dólares motivada por la aversión al riesgo.

Tanto Estados Unidos como Irán siguen buscando la paz sin agotar sus recursos; es decir, dado que no se encuentran en una situación apremiante, parece probable que las negociaciones se prolonguen.

El talón de Aquiles de Trump son las elecciones de mitad de mandato, mientras que el de Irán es el impacto económico derivado del estancamiento de las exportaciones de petróleo.
El acuerdo de alto el fuego entre Israel y el Líbano expirará en breve, pero si se reanudan los combates, es probable que se produzca un fuerte aumento de la aversión al riesgo.
En términos generales, la tendencia básica es la depreciación del dólar, pero esta semana parece que se producirá una compra del dólar.

En cuanto al tipo de cambio dólar-yen, el Ministerio de Finanzas de Japón llevó a cabo una intervención de venta de dólares y compra de yenes durante dos semanas, pero tanto la magnitud como la frecuencia fueron insuficientes, por lo que no se logró romper la barrera de los 155 yenes.
Con este método, una vez finalice la intervención, las órdenes de compra harán que el precio rebote al alza, por lo que la caída se detendrá de inmediato y el mercado pasará de un movimiento lateral a una subida gradual.
Como ya se señaló la semana pasada, es una estrategia errónea invertir más del 1 % del PIB en el mercado de divisas si el único efecto es ganar tiempo.

Esta semana, los mercados seguirán moviéndose en función de la situación en Irán, pero, salvo las oscilaciones provocadas por los titulares, es evidente que, en definitiva, no será más que una prolongación del alto el fuego,
por lo que se pasará de una sensación de estancamiento a una mayor propensión al riesgo.
A corto plazo, el dólar se mantiene fuerte, pero, por el momento, no es más que una fase de ajuste; a medio y largo plazo, el dólar se irá vendiendo.